SURFEANDO BARCELONA (1ª PARTE)

Atrás quedó Salou, con Maite y Luismi, que también resultaron ser anfitriones 10. Y como parece que todo aquel que nos aloja se merece como poco esta nota, hemos decidido no volver a puntuar.

surfeando el sofá de Maite y Luismi
Surfeando el sofá de Maite y Luismi

De Salou a Barcelona nos movimos en tren, pagando como es debido. Una vez aquí, muy a pesar de nuestra innata honradez, nos colamos todo lo que podemos en el metro.

Colados en el metro
Colados en el metro

Estos tres primeros días no hemos hecho gran cosa, pasear y pasear. No entramos en bares, museos, catedrales, casas de Gaudí o cualquier lugar que suponga el más mínimo gasto. Como dicen por aquí la pela es la pela y no queremos gastar más que lo absolutamente necesario, nos queda demasiado viaje por delante.

Descansito en la Plaza del Sol
Descansito en la Plaza del Sol
Caminando por las calles de BCN
Caminando por las calles de BCN

El domingo tuve la oportunidad de compartir la tarde con Mary, mi desconocida hermana de padre. Resultó ser una moza encantadora, igual que Alejandro, su novio. El sábado nos volveremos a ver. Es cuanto menos una situación curiosa.

Tomando un algo Mary y Alejandro
Tomando un algo con Mary y Alejandro

Ya hemos gestionado el visado a Rusia. El día 4 de marzo nos darán los pasaportes con nuestro primer sello. ¡Por fin!. Nos queda una semana para encontrarnos con viejos y nuevos amigos. Una semana para averiguarnos transporte para el norte. El dia 1 de abril nos gustaría estar en la frontera rusa. Mientras tanto seguiremos paseando por Barcelona.

Tunel L4

Gente de la calle

Diagonal 2

Casa Vicent

Descanso en el camino

Avinguda de Gaudí

De momento seguiremos en casa de Manuel y Manuela. Los primeros “auténticos” couchsurfers. Quizá es demasiado pronto para faltar a mi palabra, pero son anfitriones DIEZ.

Surfeando el sofá de Manuel y Manuela
Surfeando el sofá de Manuel y Manuela
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PASITO A PASITO LLEGAMOS A SALOU

Después de cuatro días en Campello nos ponemos de nuevo en marcha. Poco tenemos que contar de este pueblo. Hemos perreao más de lo que hemos querío. Rafa y Raúl han resultado ser unos anfitriones 10.

Primer sofá que surfeamos
Primer sofá que surfeamos

Hicimos una furtiva visita a la playa. Y pasamos una tarde de lo mejor con Rocío, Rubén y Amélie. Poco más, muy poco más.

tardecita de playa
tardecita de playa
Tarde de cañas
Tarde de cañas

El lunes 17, aún sin demasiadas ganas decidimos partir para Barcelona. Nos preparamos un cartel y nos plantamos en la rotonda de salida de Benidorm. Pasaron un par de horas y un par de policías locales, hasta que por fin nos recogió Terry, un señor inglés afincado en la zona que cada día se desplaza al hospital de Denia para hacer sesiones de quimio. Nos sorprendió el buen humor y talante.

primer cartel de autostop
Primer cartel de autostop

A las cinco de la tarde (como en el poema de Lorca),  paró una chica encantadora, profesora de danza y fabricante de pan ecológico. Nos dejó muy cerca de Gandía, en una rotonda en la que no pasaron más de tres minutos cuando paró una furgoneta. Al acercarme y ver el personal que había dentro estuve a punto de rechazarlos porque eran rumanos, de esos que son tan malos y peligrosos…. Pero con la rapidez mental que nos caracteriza pensamos: ¿serán malos de verdad?, ¿nos estamos dejando llevar por prejuicios burgueses sin sentido?…. total, daba lo mismo, si nos han de asaltar, secuestrar o matar, mejor en casa. Pero resultaron ser más apañaos que las pesetas. Nos trataron de maravilla, nos regalaron naranjas y nos dejaron en la boca de metro de Torrent… ¡65 Km!. No quisieron hacerse fotos porque estaban todo sucios de trabajar en la recogida de la naranja (por cuatro duros que el español listillo les deja después de su buena comisión). En resumen, no querían dar mala impresión en el blog.

Autostop Nematu

Autostop Alma

Como siempre, el Universo se pone de nuestra parte, y al comprar los billetes de metro, la máquina expendedora, además de los tickets, nos devolvió los 5,20€ que costaban. ¡BIEN!

Esperamos un ratejo frente a la Estación del Norte en Valencia hasta que vinieron Fernando y Sandy a buscarnos. Nos llevaron a cenar de tapitas. No dió para mucho más la noche. Sandy y Fernando resultaron ser anfitriones 10.

Estació Nord de Valencia
Estació Nord de Valencia

Waiting Valencia

A la mañana siguiente continuamos con nuestro camino. Cogimos el tren hasta Castellón, no resultaba caro. Una vez allí nos cargamos las mochilas de nuevo y a continuar en autostop. En poco menos de media hora apareció Marcos, que nos llevó a Benicassim.

Con Sandy en estacion Autostop Marcos

Se hizo de noche, esta vez los pulgares no daban resultado y subimos a la estación de tren (a tomar por culo), pero no había trenes…

Momento meditación en carretera
Momento meditación en carretera

Nos acordamos de nuestra compañera Nuria de Escaños en Blanco,  ella es de Castellón, quizá conozca a alguien por aquí, así que le escribimos por facebook. ¡Y enganchamos la ola!. Nos vino a recoger y nos alojó en su casa en Oropesa. ¡Fenomenal!, Tristán y Nuria también resultaron ser anfitriones 10.

Con Nuria y Tristan

Así amanecimos, una semana después de partir, en Oropesa.

Nuria nos dejó en la entrada de la autopista. ¡ERROR!… no pasó un coche en 20 minutos, de modo que nos cargamos las mochilas y nos pusimos a caminar por el arcén de la N-340 en busca de alguna rotonda donde no nos jugaramos la vida y nos diera tiempo de hacer carantoñas a los vehículos. Varios kilómetros y algunas ampollas después llegamos a un área de servicio donde nos paró un señor sudamericano de Murcia que nos llevó cuatro canciones de Celia Cruz más allá. Y nos dejó en una gasolinera en mitad de la nada.

N340

Otra vez caía la noche cuando nos paró ¿Ayun?, un chico marroquí que nos dejó en Benicarló. Ya, casi sin fuerzas, nos subimos en un tren con destino a Salou. Allí nos recogieron Maite y Luismi.

Autostop Ayun

Hoy pasaremos el día en Salou sin hacer una mierda.

Ya estamos en ruta

Después de tanto tiempo soñándolo, por fin nos vamos de surf. A las 9:30h estábamos en el Economato Ecológico de la la Zubia. Nuestra primera ola, Miguel, aún no llegaba. A las 12:00h salíamos de Granada, y a eso de las 10:30 de la noche arribábamos a Alicante.

Economato ecologico

Por el camino repartimos dos mil y pico kilos del mejor producto ecológico, gastamos setecientos mil “klines” y nos regalaron una hermosa caja de manzanas. Los dos veníamos resfriados, pero Alma no estuvo despierta más de tres minutos seguidos.

Alma

A lo largo del viaje espero obtener muchas fotos de muchas gentes, y en este primer trayecto, he conseguido la primera foto de la serie. Se llama Enrique, está muy muy pedo, y me ha dado una sorprendente lección de sensibilidad artística. Al final, no hay que ir muy lejos para encontrar personajes increíbles.

Gentes Enrique

Ya estamos en Alicante, con Raúl y Rafa. De momento, mañana también estaremos por aquí. Es posible que llamemos a Miguel para que nos lleve a Valencia, pero es posible que no. Quién sabe.

El “último” viernes

Hoy es viernes, como no estoy trabajando no siento esa euforia “prefinde” tan típica. Tampoco la indiferencia de las vacaciones. No tengo el descontrol propio de los viajes. Sin embargo, me he levantado con las entrañas removías. Ya no habrá más viernes en mi casa, ni migas los sábados, ni lasaña los domingos. No habrá partido los miércoles, ni Casa del Reiki los jueves. No veremos crecer a Eva y Marina ni iremos a la comunión de Lara. No me regañará mamá por no haberle arreglado un grifo, la abuela tiene 101 años… No disfrutaré los éxitos profesionales con mis compañeros…

Dejamos atrás muchas cosas, las dejamos atrás por dos años, y la verdad, nos da mucha pena. Pero nos vamos a dar la  vuelta al mundo, y eso, eso nos da mucha alegría.