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SURFEANDO ALEMANIA. Berlín.

Berlín está bastante bien. Aunque no la hemos “estrujado” mucho podemos recomendarla, no tanto por el paisaje urbano o la arquitectura, para eso nos quedamos con Leipzig, pero sí es cierto que es una ciudad llena de vida y posibilidades.

Paseando barrios. Boca de incendios.
Paseando barrios. Boca de incendios.
Vista desde el puente de Oberbaum.
Vista desde el puente de Oberbaum.
Estación de tren.
Estación de tren.

Nos ha sorprendido un poco la actitud de los berlineses, no son tan cabezas cuadradas como nos dicen en España, cosas como: las pirulas con los coches, las calles llenas de caquitas de perro y botellas de cerveza vacías o rotas, el coladero en el metro… son cosas que no hubiésemos creído posibles por aquí; quizá es porque se ha convertido en una ciudad tan cosmopolita que resulta dificil definir el carácter de sus gentes, quizá es porque lo que nos cuentan de los alemanes tiene tanto de cierto como lo que les cuentan a ellos de los españoles…

Turismo, propiamente dicho, hemos hecho un par de días. Primero hicimos un “Free Berlin Tours” en el que conocimos lo imprescindible. Hay que tener en cuenta que prácticamente todo el reclamo turístico gira en torno a las guerras mundiales, y los diferentes tours se especializan en estos periodos históricos. Nosotros nos quedamos con el más “general”.

Puente de Oberbaum.
Puente de Oberbaum.
Check Point Charlie.
Check Point Charlie.
Catedral.
Catedral.
Plaza Gendermenmarkt.  Estatua de Friedrich Schiller y Konzerthaus.
Plaza Gendermenmarkt. Estatua de Friedrich Schiller y Konzerthaus.
Bundestag.
Bundestag.
Monumento al Holocausto.
Monumento al Holocausto.
Altes Museum.
Altes Museum.
Barnderburg Tor.
Barnderburg Tor.

El segundo día “Vive Berlín” nos llevó a una visita guiada al campo de concentración de Sachsenhausen que, aunque es muy recomendable, nos decepcionó un poquito, porque del campo, propiamente dicho, queda muy poco, y lo que han hecho es convertirlo en museo; finalmente es un mix que, aunque no nos dejó indiferentes, tampoco nos sobrecogió como esperábamos de un campo de concentración.

El trabajo os hace libres.
El trabajo os hace libres.
Los baños del barracón.
Los baños del barracón.
Entrada al crematorio.
Entrada al crematorio.
Crematorio.
Crematorio.
Sin escapatoria.
Sin escapatoria.

No entramos en ningún museo, por aquello de ahorrarnos los cuartos, pero paseamos algunos barrios y visitamos una de las famosas casas okupas de Berlín, la Yaam concretamente. Está bastante bien el ambiente y la filosofía que las mueve.

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La Yaam. Kasa Okupa.
Del muro hemos visto un par de trozos, incluyendo el East Side Gallery, 1300m. decorados con el trabajo de 118 artistas provenientes de 21 países.

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Una ola nos llevó a pasar la primera noche en Berlín en casa de “Dr Guzmán”. El muchacho no tenía sofá que ofrecernos, de modo que estaba dispuesto a cedernos su cama y domir él en el suelo, naturalmente no lo permitimos, y así pasamos la noche en uno de los mejores suelos de Berlín.

Surfeando el sofá de Gustavo.
Surfeando el sofá de Gustavo.

En pocos minutos de conversación quedamos embriagados por el acento simpático, el equilibrio emocional, la racionalidad de sus argumentos y, por supuesto, su generosidad…

Dr Guzman
Dr Guzmán

Con él y con su amiga Victoria, también chapina, también fenomenal. Nos tomamos unas chelas en una de las muchísimas tiendas turcas que hay por Berlín. Pasamos un rato de lo mejor. Pintaba ser una velada mágica, pero esta vez no agarramos la ola, no nos dejamos confundir por la noche y volvimos relativamente temprano a casa.      ¡Mil gracias Gusito!

Chelas...
Chelas…

Surfeamos el sofá de Katharina y Paul. Enseguida nos enamoramos de ellos y de su piso. Conectamos de maravilla y compartimos un par de deliciosas cenas. ¡Lástima no haber tenido algo más de tiempo para disfrutar de su compañía!.

Surfeando el sofá de Katharina y Paul.

Nos vamos de Berlín. Tal vez otro par de días hubiesen estado bien, pero, a fin de cuentas, lo que estamos haciendo es surfear el mundo; y vino una ola que nos llevó a Varsovia…

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SURFEANDO ALEMANIA. Frankfurt-Leipzig

Adiós España. Adiós al solecito, a los bares de tapas y las calles llenas de gente. Llegó la hora de hablar inglés, de comer platos desconocidos, de descubrir culturas, idiomas, músicas… Es como que el proyecto de surfear el mundo empieza de verdad… just now!

Incumplimos uno de nuestros primeros propósitos: NO TOMAR AVIONES, pero es que las olas vienen como y cuando quieren, ésta se presentó en forma de vuelo low cost y no la dejamos escapar. Salimos de Barcelona a eso de las 17:15h con destino a Frankfurt.

Dormimos un par de noches en casa de Bela, y la verdad es que eso es casi lo más interesantre que podemos contar de Frankfurt.

Aterrizando en casa de Bela.
Aterrizando en casa de Bela.

No somos de urbes, y casi siempre que aterrizamos en una gran ciudad nos aburrimos al momento, pero es que la capital financiera de Alemania no da para mucho. Un día paseándola es más que suficiente para marcharte sin que te quede esa cosa de no haber extrujado lo suficiente un lugar…

Paseando por el río.
Paseando por el río.
Músicos en la calle.
Músicos en la calle.
Alemanes al sol.
Alemanes al sol.
La Ópera.
La Ópera.
NosequePlazt. En el centro.
NosequePlazt. En el centro.

Copio literalmente el comentario que posteamos en Facebook:

“Esta mañana nos falló el autostop, la polizei nos obligó a movernos a una secundaria poco favorable; perdimos el bus de 15€ a las 15 horas. No hemos podido encontrar ofertas por internet, 5 usuarios de BlaBlaCar nos han fallado por diversos motivos. El Universo nos quiere esta noche en Frankfurt. ¡Espero que sea para emborracharnos!… Viajar low cost tiene su aquél, no se crean. A pesar de todo, felices y enamoraos de la vida, aunque a veces dueeeelaaaa”

Autoestopeando a Leipzig.
Autoestopeando a Leipzig.

Sin embargo, a las 21:30h tomamos un bus con dirección a Leipzig. Las prisas y los contratiempos no nos permitieron avisar a Paco de nuestra llegada, así que a las 2 y pico de la mañana (entiéndase que esto en Alemania es la hostia de tarde) llegamos a nuestro destino, reventados, cabreados, y todos los ados que se os ocurran… Pensamos pernoctar en un hotel, pero los 95€ que costaba la noche nos animaron a llamar a Paquito, con la esperanza, eso sí, de que estuviese en algún bar bebiendo cerveza (era viernes). Pero Paco estaba durmiendo, lo despertamos y le hicimos ir al piso en bici para abrirnos la puerta (entiéndase que Paco estaba durmiendo a’ca su novia). Después de varios meses sin verlo, y en esa situación cuasi extrema, os aseguro que nunca olvidaré sus palabras cuando llegó: “¡Hostia, las llaves!”. Y es que cuando un día viene torcido, viene torcido.

Yo en...
Yo en…

Leipzig mola. Se respira un aire cultural bastante interesante, no en vano es cuna de Bach. Mendelson y Goethe también anduvieron por aquí. La ópera es la más antigua, o casi, de Europa, como la estación de ferrocarriles. Toda la ciudad está llena de parques y antiguas fábricas remodeladas. Existen un montón de espacios culturales alternativos, y resulta muy agradable pasear por sus calles. En el par de días que estuvimos por allí, al contrario que en Frankfurt que parecía la mismísima Andalucía, amaneció nublado, con viento frío y algo de lluvia, cosa que no está mal, porque nos hizo sentir un poco más en Alemania.

Opera de Leipzig
Ópera de Leipzig
Músico en la calle.
Músico en la calle.
Vista desde la puerta de la estación de tren.
Tumba de Bach.
Tumba de Bach.

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“Pasage” comercial.
Ayuntamiento de Leipzig.
Ayuntamiento de Leipzig.
Fábrica okupada/remodelada.
Fábrica okupada/remodelada.
Ensayo de teatro con marionetas.
Ensayo de teatro con marionetas.

Nos quedamos con ganas de disfrutar un poquito más de la compañía de nuestro amigo Paco, pero hay que entender que no tenía tiempo para dedicarnos.

Surfeando el sofá de Paco.
Surfeando el sofá de Paco.

Y nos marchamos a Berlín. De momento, sin dónde quedarnos. Pero eso lo dejaremos para la segunda entrega de “Cruzando Alemania”.